Reseña – Coronavirus, en pocas palabras
Primera impresión: 8.5/10
Impresión actual: 8.2/10
¿Cómo pudo ser que, de la noche a la mañana, pasáramos de ver en menos un virus tan lejano a nuestra realidad, solo porque ocurría en China a verlo tan presente en nuestras vidas? Muchas personas llevan encerradas desde el inicio de la pandemia, en China. Es decir, desde fines del 2019. Otros, llevan desde principios del 2020 y otros pocos (afortunados) tienen la opción de salir de sus casas y hacer deporte, conversar con personas y salir a restaurantes, parques o tiendas con cierta capacidad de personas dentro de dichos lugares.
Pero, el miedo, la angustia, la ansiedad, el estrés de vivir en pandemia no cesa. Es más, no hace más que aumentar entre las personas día a día. A todos nos agarró desprevenidos y ahora vivimos encerrados en una nueva “normalidad”. ¿Y qué nos queda por hacer o seguir haciendo? Pues bien, hay ciertas personas que, en su afán por querer tranquilizar un poco a la gente, hace muestras de cariño y preocupación en estos tiempos aciagos. Algunos, practicaban el aplaudir desde sus balcones al personal de salud, a eso de las 8:00 PM. Otros, apoyan siendo voluntarios de salud en distintas clínicas y hospitales…
Hay muchas formas de apoyar al personal médico y a los tantos humanos que estamos viviendo esta pandemia. Netflix no quiso quedarse atrás y realizó una miniserie documental, combinando la fugacidad de la saga de serie documental En pocas palabras y nos trajo algo para entender mejor la pandemia que estamos pasando como sociedad. Dicha miniserie se llama Coronavirus, en pocas palabras.
TRAMA: Parece repetitivo seguir hablando del COVID-19 a estas alturas. Lo vemos en la televisión, sabemos de ella en la radio y los periódicos, las redes sociales; nuestros amigos y cercanos la vive de forma distinta, pero la vive, al igual que cada persona que vive en el planeta Tierra hasta este minuto…
Entonces, ¿qué trae de novedoso esta miniserie? Al igual que todo el mundo cuando apareció esta pandemia, la miniserie aborda, en poco más de una hora, todo lo que el mundo sabía sobre COVID-19 hasta mediados de junio de 2020. Dado que son tres episodios, se explica de dónde pudo haber surgido este virus, de dónde suelen surgir los virus de este calibre, cómo hemos logrado frenar y erradicar ciertos virus alrededor de los siglos, etc. Además, se explica el por qué la vacuna contra el COVID-19 (y contra cualquier pandemia, en general) es tan importante de conseguir lo antes posible y particularmente, cómo lidiar con el estrés, la ansiedad, el miedo, posible insomnio y la angustia que genera estar encerrado en casa o nervioso por el posible contagio en cualquier parte con grandes aglomeraciones SIN control sanitario, si se sale de casa.
La trama es la misma a la que vive el ser humano en 2020: hay una pandemia y debemos encerrarnos en nuestros domicilios o hay una gran posibilidad de contagiarnos con el virus, contagiar a otros, empeorar y morir. LA ÚNICA DIFERENCIA es que esta miniserie explica el posible origen de esta y cualquier pandemia conocida (explicando el posible origen de los virus pandémicos que han azotado a la humanidad, a lo largo de su estadía en la Tierra), explica la gran importancia de la vacuna contra el virus y NOS ENSEÑA a cómo lidiar con el estrés y la ansiedad que genera vivir con una sociedad así de encerrada.
De forma precisa y bien detallada, la miniserie nos da argumentos de peso con personas sumamente inteligentes y de gran peso en el rubro que manejan; e incluso, entrevistan a gente común, como tú o como yo, que dan vivo testimonio de cómo han vivido, tanto su encierro, como el contagio (porque algunos de ellos se contagiaron y se recuperaron, pudiendo dar su testimonio de lo que vivieron) y la superación del contagio y/o el encierro.
Ejemplo de los personajes sumamente inteligentes es Bill Gates (multimillonario magnate empresarial, informático, filántropo y cofundador de la empresa de software Microsoft) quien, en exclusiva para esta serie, en mayo de 2019, predijo que la próxima pandemia que tendríamos podría compararse “en cuanto al número de muertos, una pandemia (hoy) estaría a la altura de las grandes guerras del pasado”, paralizando la economía y “ningún país será inmune al problema que esto creará”, mencionando la posibilidad de que “el riesgo de que sea algo para lo que no estamos preparados” sea altísimo si la pandemia fuera de tipo respiratoria (como el SARS o el MERS) y que era “inminente” el azote de una pandemia contra la sociedad. Otro ejemplo de los personajes con gran peso argumentativo son especialistas en el área de la salud e infectología: doctores especializados en programas para la salud global, miembros del CDC (Centers for Diseases Control and Prevention o en español, Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) de los Estados Unidos. Para el tercer capítulo, los personajes con argumentos pasan a ser personas comunes y corrientes: algunos se contagiaron de COVID y lo superaron y otros, se mantienen activos, trabajando desde casa, haciendo ejercicio, tocando guitarra, cantando desde un balcón, aplaudiendo a los auxiliares del área de salud de sus hospitales locales y otros (ya siendo miembros del área de salud), ven el apoyo de la gente y cómo su trabajo vale la pena.
De la misma forma, también nos entrega datos sobre los verdaderos síntomas y de cuáles son los posibles síntomas que puedan aparecer, estando enfermos. Esto para que no haya confusión entre la gente y no se digan que solamente es fiebre, toser y sentirse fatigado, porque bien puede llegar alguien que estuvo contagiado con COVID y diga “no, es que, yo perdí el apetito y tuve diarrea cuando tuve COVID” y es perfectamente válido. La miniserie explica cuáles son los síntomas más comunes a desarrollar si eres portador del virus y los posibles síntomas que podrías desarrollar si eres portador del mismo. Aun así, como el virus es “relativamente nuevo”, se sigue investigando y se ha concluido que puedes infectarte con el virus, sin desarrollar ningún tipo de síntoma o que puede confundirse comúnmente con la gripe; así también, explican los grupos de riesgo: todos aquellos que hayan tenido una enfermedad crónica previa al contagio y/o tengan cierta edad (mayores a 50 años aumentan desde un 1% hasta un 18% si tienes más de 80 años), entre otros datos, como que el virus afecta más a hombres que a mujeres, etc.
Para la tranquilidad del espectador: sí, parece repetitivo y cansador ver y saber más sobre el COVID-19, pero esta miniserie aporta en tranquilizar un poco más a quien la ve. Después de verla, va a poder entender que todos a su alrededor pueden tener los mismos (o mayores) problemas para lidiar con esta pandemia que usted. Sobre todo, va a poder saber cómo ha hecho la sociedad para lidiar con los virus en el pasado y cómo podríamos lidiar con el mismo virus COVID-19 hoy en día, ya sea desde esperar por la vacuna hasta aprender formas de relajación y des-estrés para lidiar con pensamientos negativos de cualquier índole, relacionados con esta pandemia. Puntaje: 8/10.
MÚSICA (Y SONIDO): La música es inmersiva, genera preocupación, nervios, pero va acorde con el tema en cuestión. ¿Acaso el virus pandémico que nos azota no genera miedo, ansiedad, preocupación? Bien no es bueno preocuparse más de la cuenta, pero la música genera, en los momentos más álgidos de la conversación, algo de preocupación y miedo.
Sin embargo, en los momentos más tranquilos y alegres de la conversación (como al hablar de la cura y cómo lidiar con el día a día), la música genera tranquilidad, empatía, alegría y optimismo, dando al espectador una sensación de tranquilidad y seguridad en cuanto a saber nuevas formas de cómo vivir el día a día, siendo que, a veces, no sabemos qué hacer, dónde ir y por qué.
En resumen sobre la música, bien podría considerarse en segundo plano, pero aporta al misterio y la intranquilidad que genera saber y manejar de mejor manera la información sobre el virus que nos ha azotado como sociedad. Puntaje: 8/10
PROFUNDIDAD DE INVESTIGACIÓN: Es impresionante cómo, en menos de tres meses, se haya podido crear una miniserie con este tipo de información. La información de por sí, es sumamente recabada y contrastada, desde registros escritos históricos (dado que, en un momento se habla de la peste negra, pandemia que azotó Europa en el siglo XIV) hasta información reciente sobre los virus de la misma “familia” que el COVID-19: se habla sobre los virus conocidos como H1N1 (que trajo una pandemia devastadora en 1918), MERS, SARS y los tantos otros virus que, si bien son los más comunes en el mundo (porque nos enferman e infectan con los resfríos comunes), son otros tipos de coronavirus que, en la práctica, tanto están en todos lados, como no matan tan salvajemente como los tres antes mencionados, además de este nuevo coronavirus que nos hace recluirnos en casa o buscar atención en el centro médico más cercano.
Dada la rapidez con la que el Coronavirus (o SARS-CoV-2) ha puesto de cabeza al mundo, la información debía ser necesariamente rápida de conseguir y entregar al público. Tanto para que pudieran manejar mejor la información sobre el virus, como para saber cómo lidiar con ello de la forma más responsable y calmada posible.
Es impresionante cómo pudieron tomar la información de casi mil años de historia, en términos de virus, pandemias, gripes y plagas que han diezmado y exterminado a porcentajes importantes de la humanidad y la supieron poner en tres episodios tan cortos y tan bien explicados. Literalmente, el espectador podría esperar por el título que le expliquen de manera muy simple lo que sucede, casi que “con peras y manzanas” sobre lo que es el coronavirus… y no se equivocaría: hay gráficos que explican la letalidad y nivel de contagio de varios virus importantes, registros históricos sobre las fechas en que surgieron esos virus de forma más violenta; testigos y profesionales importantes del área de la salud que investigan estos temas, periodistas, “sobrevivientes” del coronavirus, etc.
Con respecto a la profundidad de la investigación, la miniserie logra pertinentemente resolver las dudas más básicas e importantes que la población mundial podría tener sobre el COVID-19: ¿Hubo peores pandemias? ¿De dónde pudo haber surgido? ¿Por qué pasó ahora y no hace 2-5 años atrás; o más bien, por qué no pasó en 5 años más? ¿Hay alguien trabajando por hallar una cura y si es así, cuándo llegará? Y lo más importante, ¿cómo controlar mi ansiedad y estrés si lo único que hago es estar encerrado en mi casa?
Aunque quedan dudas por resolver, las dudas más básicas y primordiales que podría surgir en la población mundial son respondidas en esta miniserie. Dichas dudas permiten una mayor tranquilidad en la población, pero, si bien quedan dudas, eso ya depende de cada uno si quiere (y puede) encontrar información en otros lados, como noticias en diarios, radio, televisión, revistas, internet, redes sociales, etc. Pero, aconsejo, amable y encarecidamente, que NO se vuelvan locos, ni se estresen buscando más información de la necesaria. A veces, parte de esa información son rumores y los rumores llevan a desinformación, lo que lleva a cuestionar, cada vez más, en la información dura, honesta y precisa.
En resumen, la profundidad de la investigación es la adecuada para las preguntas más primordiales y básicas sobre el Coronavirus. Bien falta información, eso es porque, desde su término como miniserie, han pasado meses y la información surge tan esporádica y rápidamente como cualquier película o serie de Netflix. Puntaje: 9/10
GUION: Bien no hay un orden de guion trabajado, con guionistas por detrás, hay un orden esquemático sobre cómo entregar la información. Hay momentos y momentos donde se preocupan de hablar y entregar información mediante, solamente, gráficos y diagramas, pero luego, es contrastado por información de fuentes de peso, fidedignas y profesionales en el área en el que les requiere su información: periodistas, médicos, analistas de enfermedades, analistas sociales, testigos de primera fuente, etc.
Como bien dije, aunque no hay orden de guion con respecto a un guion realizado con guionistas por detrás, la información es clara, precisa y entregada de forma clara y directa. Se logra entender la información, aun cuando se utilizan palabras científicamente largas o difíciles de pronunciar y sobre todo, cuando son palabras complicadas en su entendimiento para el público. Sin embargo, tampoco utilizan un lenguaje que sea de lo más simple en su totalidad (casi que para un niño lo entienda), sino que utilizan un lenguaje cotidiano, tras haber utilizado un lenguaje más específico en el área de la salud, cosa de que el espectador pueda entender lo que se está diciendo.
El único “guion” que podría existir es (tanto el orden de la información entregada como) lo que dice el narrador de cada episodio. Su voz y lo que dice, hila y une todo el episodio en sí, con la información entregada, con fundamentos, argumentos duros y testigos actuales, algunos expertos y varios “sobrevivientes” de esta pandemia.
En resumen, la información dicha por el narrador del capítulo podría ser considerado el guion central de esta miniserie, además del orden al que se le da cada pedazo de información válido, de peso y fidedigno. Un guion parcialmente completo, suficientemente coherente para ordenar la información y honesto, en cuanto a la entrega de información. Puntaje: 8/10
CINEMATOGRAFÍA: La cinematografía, por lo general, apunta a lo que sucede en el episodio correspondiente; pero, por lo general, son espacios públicos donde la gente solía transitar libremente, previo a la pandemia: el sistema de metro subterráneo, buses, veredas, parques, etc.
Cuando realizan una pregunta de un uno a uno, como pasa cuando le preguntan a un experto o un testigo de primera fuente, pasaron de preguntar con una cámara profesional (una autentica cámara y no una cámara de un celular) a una cámara de celular o computador y pudiendo ser que tanto (posiblemente) los mismos testigos como el equipo de dirección a cargo de esta miniserie grabaran la respuesta.
La cinematografía varía y fluctúa entre diagramas y esquemas a respuestas de parte de los testigos y expertos en el asunto. Aun así, se logra ver la importancia y el impacto que se ha tenido en la vida cotidiana al pasar de preguntar algo con un equipo de dirección y edición tras una cámara a preguntarle a alguien lo mismo, pero pidiendo que lo responda en vivo y en directo frente a SU cámara (computador, celular, etc.), debido a las restricciones sanitarias.
En resumen, la cinematografía bien puede resultar muy plana, es adecuada en cuanto a lo que se quiere transmitir: información. Los diagramas son pulcros y bien trabajados, fluyen con libertad por los episodios (siempre y cuando sean ocupados) y son precisos en cuanto a la información recabada. Para lo que son las personas entrevistadas, las tomas son ordenadas en un plano limpio y bien cuidado estéticamente hablando; se nota un trabajo recabado del equipo de edición. Puntaje: 8/10
Finalizando esta reseña, debo decir algo ya más humano y real. Hay ciertos momentos en que, al ver esta miniserie, puede ser que ustedes se pregunten: “¿Cuándo llegará la cura? ¿Acaso todo el mundo vive la misma angustia que yo? ¿Acaso viviremos de la misma forma que antes? ¿Hay alguna forma de lidiar con el encierro?”.
Déjenme decirles que NO se llenen la cabeza con más de esas preguntas. Solo van a estar más angustiados y más estresados, pensando en la respuesta y en tiempos a cumplir (con respecto a la vacuna y la “cura”). Algunos, luchamos con nuestros propios pensamientos con respecto a esta pandemia: estrés, ansiedad, subir o bajar de peso por cómo hemos comenzado (o aprendido) a vivir en estos meses de encierro, enojo, angustia, ira, etc. Pero, el tema está en que no vemos el punto central más positivo de todos: SEGUIMOS AQUÍ, seguimos vivos. Lo único que nos diferencia de morir por COVID-19 y seguir vivos es respetando los protocolos de seguridad (lavarse las manos, utilizar mascarilla y distanciamiento social), bajo lo que podamos y lo que nos permita la vida. Para quienes trabajan en espacios públicos y abiertos y DEBEN IR al trabajo, movilizarse por el metro, buses o espacios donde concurre gente, me apena saber que pueden tener mayores probabilidades de contagio, pero no se rindan con lo que hacen: saquen a su familia adelante, protéjanse de la gente que podría infectarse rápidamente y procuren mantener distancia con todos. Para todos los demás que pueden trabajar/estudiar desde casa, sigan así, realmente están aportando con el cambio socio-cultural que esta sociedad necesita para combatir este virus.
Esta miniserie no está exenta de emociones. Hay momentos en que hablan testigos que han sobrevivido el virus y resulta realmente emocionante saber cómo han lidiado con sus emociones. Algunos de ellos, son enfermeros de primeros auxilios/salas de emergencia en el área de la salud; otros, son reales sobrevivientes del virus, pues lo tuvieron, se contagiaron, llegaron al hospital y contra todo pronóstico, volvieron a casa.
Para quienes esperan la cura, lamento decirles que aún no se sabe cuándo llegará una… pero va a llegar: Estados Unidos, Inglaterra, China (y ahora, en el último tiempo, fuera de la información que entrega la miniserie, Rusia y algunos países sudamericanos) están desarrollando una cura. Resulta extraño que hayan pasado meses desde el primer caso y aun no exista una cura. Sin embargo, la serie apoya mucho la existencia de “vacunas experimentales” que, si bien conlleva un mayor riesgo a la población, también permite un avance sin precedentes en la “carrera por la cura”: de encontrarse una vacuna viable por medio de una “vacuna experimental”, las probabilidades de éxito (a mi parecer) son mayores que los estudios que requieren meses, incluso años de estudio y protocolos a respetar. Sin embargo, un “vacuna experimental” podría conllevar un riesgo mayor al 50% de que dicha vacuna sea PEOR que la enfermedad. Pero, he ahí el problema principal: mucha gente debe trabajar para pagar lo que le cuesta vivir y para trabajar, debe trasladarse a un espacio de trabajo con más gente, cuyo traslado puede estar tan lleno de gente como antes de la pandemia. Entonces, no es que necesitemos una vacuna para una cura viable y “cuándo” llegará, es “LA necesitamos”, diciéndose como “DEBEMOS ENCONTRAR UNA”.
Siguiendo el mundo como está, lo mejor que se puede hacer es esperar y vivir a distancia de todo el mundo, lavándose las manos y utilizando mascarillas. Es angustiante, sí. Más angustiante aún es no poder seguir viviendo por un capricho como podría ser disfrutar de un asado en casa de tu mejor amigo, cuñado, abuelo… pero que, días después de esa reunión, sepas que tú o cualquiera de los ahí presentes contrajo COVID-19. ¿Cómo se sentirían si muriera tu mejor amigo, tu novio/novia, tu cuñado, tu abuelo, tu madre o tu padre por COVID-19, por alguien que tuvo contacto con ellos? ¿Cómo se sentirían si el que contagia fueras tú, pero no tienes síntomas hasta rato después y para cuando estás en el hospital, todos están igual o peor que tú?
Todos queremos salir de esta pandemia. Pero solo podremos hacerlo si estamos en la misma sintonía. Les pido, amable y encarecidamente, esperen la vacuna, infórmense para saber del COVID, cómo se contagia y cómo prevenirlo (pero, NO sé sobre informen de información del mundo con respecto al tema, para no angustiarse más) y lo más importante, respiren y tengan presentes que estamos juntos en esto. Depende, completamente de nosotros, salir el día de mañana de nuestros domicilios para vivir la vida que esta pandemia nos está quitando.
Para cualquier persona que quiera saber más del tema COVID-19, pero no quiera sentirse del todo abrumado, esta mini serie es TOTALMENTE NECESARIA DE VER.
--- ReViewer World Critic
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